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Cirugía Andaluza | 2026 | Volumen 37 | Número 3 - Agosto 2026

Datos de la publicación


Rotura diafragmática secundario a traumatismo toracoabdominal

Diaphragmatic rupture secondary to thoracic and abdominal trauma


Resumen

La rotura diafragmática es una lesión poco frecuente y de difícil diagnóstico, frecuentemente secundario a un traumatismo toracoabdominal cuyo tratamiento inmediato o diferido será en función de la estabilidad hemodinámica del paciente y de la existencia o no de lesiones potencialmente graves que suponen una amenaza para la vida del paciente. Por otro lado, la decisión de cierre con sutura ininterrumpida o necesidad de uso de malla o no será en función de las características de la lesión y en función de que se trate de una lesión aguda o crónica. El objetivo de este artículo es describir un caso clínico de un paciente que, tras sufrir un accidente de tráfico, presenta una lesión diafragmática acompañada de herniación del fundus gástrico y lesión esplénica.

Palabras Clave: rotura diafragmática, traumatismo toracoabdominal, hernia diafragmática, malla.

Abstract

Diaphragmatic rupture is a rare and difficult-to-diagnose injury, frequently secondary to thoracoabdominal trauma. Immediate or delayed treatment depends on the patient's hemodynamic stability and the presence or absence of potentially serious injuries that pose a threat to the patient's life. Furthermore, the decision to close with uninterrupted sutures or to use mesh depends on the characteristics of the injury and whether it is acute or chronic. The objective of this article is to describe a clinical case of a patient who, after suffering a traffic accident, presented a diaphragmatic injury, a gastric fundus herniation and a splenic injury.

Keywords: diaphragmatic rupture, thoracoabdominal trauma, diaphragmatic hernia, mesh.



Introducción

El diafragma es un músculo plano y delgado que se encarga de dividir el tórax de la cavidad abdominal además de ser el principal músculo participe en la dinámica respiratoria[1]. La rotura de este músculo es una lesión poco frecuente como consecuencia de traumatismos cerrados o penetrantes a nivel toracoabdominal cuyo diagnóstico es difícil y requiere un alto nivel de sospecha[2]. Además, existe una frecuente asociación de lesiones diafragmáticas junto con lesiones abdominales y torácicas[3].

CasO clínico

Paciente hombre de 53 años sin antecedentes personales de interés que es atendido en la vía pública tras accidente de tráfico, conductor de motocicleta que sufre choque frontal contra jabalí. En una primera evaluación el paciente se encontraba estable hemodinámicamente siendo trasladado en tabla espinal a UCI. En una segunda reevaluación, el paciente se encuentra con taquipnea de reposo y con auscultación respiratoria hipoventilación izquierda y crepitación en región cervical. Se solicita RX tórax en la cual se observa una masa basal izquierda con desplazamiento mediastínico a la derecha (Figura 1), ante disnea e hipoxemia se decide intubación orotraqueal. Además, se detecta taquicardia y se realiza e-FAST ampliada en la cual no se consigue ver líquido libre periesplénico ni en Douglas por lo que se amplía estudio con body TAC (Figura 2 y 3) observándose neumotórax izquierdo, enfisema subcutáneo que se extiende a región cervical, múltiples fracturas costales, rotura esplénica y rotura diafragmática izquierda a nivel posterior donde se introduce el fundus gástrico. Ante los hallazgos de las pruebas complementarias y la inestabilidad hemodinámica progresiva del paciente se decide intervención quirúrgica urgente.

Figura 1

RX tórax con portátil. Se observa masa basal izquierda (flechas rojas) con desplazamiento mediastínico a la derecha (flecha amarilla) así como irregularidad del contorno diafragmático (línea discontinua blanca) y elevación del diafragma (flechas azules)4.

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Figura 2

TC corte transversal. Se observa rotura diafragma izquierdo (flechas amarillas), así como herniación de fundus gástrico.

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Figura 2

TC corte coronal. Se observa rotura diafragma izquierda, así como herniación de fundus gástrico.

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En quirófano, se observa una rotura diafragmática de unos 4-5 cms y esplénica así como herniación de fundus gástrico por lo que se realiza esplenectomía y reducción del fundus gástrico, comprobando su vitalidad y descartando perforación, y posterior cierre del ojal diafragmático con sutura continua de monofilamento no reabsorbible y refuerzo con varios puntos sueltos para mantener casi estanco y sin tensión el cierre del ojal y colocación posterior de drenaje torácico. Posteriormente, el postoperatorio fue una estancia de 15 días en la UCI debido a dificultad para el weaning respiratorio, tras extubación pasó a planta con evolución favorable y alta.

Discusión

La rotura traumática diafragmática es a menudo una lesión asociada que agrava el pronóstico del paciente politraumatizado[2]. Es más frecuente en varones, en la tercera década de la vida, en el lado izquierdo, muy posiblemente debido al efecto protector del hígado en el lado derecho[1], y como consecuencia de traumatismos toracoabdominales cerrados. En cuanto a las causas, son los accidentes de tráfico, seguidos de las heridas por arma blanca y de fuego las etiologías más frecuentes. Cabe mencionar que, a causa de nuestra idiosincrasia cultural, las heridas por asta de toro suponen otra causa añadida de esta lesión[3]. Clínicamente, se suele manifestar como disminución del murmullo vesicular, dolor a nivel torácico y signos de defensa y distensión abdominal.

El diafragma, debido a su ubicación, entre las cavidades abdominal y torácica, raramente se lesiona de forma aislada asociando lesiones abdominales y torácicas así como lesiones a distancia como el traumatismo craneoencefálico y fracturas de pelvis y miembros[1],[3].

Su diagnóstico es difícil e incluso muchas veces será intraoperatorio a causa del tratamiento de otras lesiones asociadas graves. Incluso, debido a esta dificultad diagnóstica, hasta un 30% se presentan como hallazgos tardíos[5].

Es de suma importancia la reparación de esta lesión debido a la posible herniación y estrangulación de órganos abdominales desplazados hacia el tórax, aunque el tiempo quirúrgico no está claramente establecido habiendo autores que defienden la necesidad de un tratamiento y diagnóstico precoz y otros como Bergeron et al[6] que defienden que la reparación diafragmática se puede diferir sin un incremento de la mortalidad en ausencia de otras indicaciones de cirugía urgente.

La rotura diafragmática se puede dividir en 3 fases: la fase aguda, desde el traumatismo inicial hasta la recuperación de las lesiones primarias; la fase latente, donde la hernia se desarrolla gradualmente hasta presentar síntomas de obstrucción visceral; y la fase obstructiva, donde se produce la obstrucción o isquemia así hasta producir signos de peritonitis[4].

La vía de abordaje, toracotomía o laparotomía, dependerá de las lesiones asociadas y de la fase en la que nos encontremos (aguda o crónica); generalmente en la fase aguda la vía de elección será la laparotomía debido a la frecuente asociación con lesiones de órganos abdominales.

El manejo de estas lesiones en la fase aguda se realiza según las reglas del ATLS abordando las áreas A (vía aérea), B (respiración), C (circulación), D (discapacidad) y E (entorno y exposición). Por lo tanto, se hará un control del sangrado, del derrame, evaluación de todas las lesiones potencialmente mortales y reparación precoz de la lesión, dirigiendo nuestra atención a la visualización de ambos hemidiafragmas así como el tendón central del diafragma y el hiato esofágico. Posteriormente se reducirán las herniaciones viscerales y se desbridarán los tejidos desvitalizados. Los pacientes que asocien una contaminación masiva de la cavidad torácica pueden precisar añadir una toracotomía en caso de haber decidido un abordaje abdominal para realizar un lavado de la cavidad y colocar un drenaje pleural[7]. Finalmente, se realiza el cierre de la lesión diafragmática, en caso de que se trate de una lesión menor de 5 cm generalmente se puede reconstruir con suturas interrumpidas de monofilamento no reabsorbible mientras que en defectos más grandes se requieren suturas interrumpidas en forma de ocho o colchonero horizontal[4]. En casos excepcionales, en los que se producen una disrupción masiva del diafragma de forma que compromete la pared torácica, se debe realizar un desbridamiento del diafragma y usar bien mallas o desinsertar el diafragma y suturarlo en una posición superior o transformar el defecto torácico en uno abdominal para luego ser reconstruido con flaps miocutáneos[1]. Por otro lado, a diferencia de las lesiones agudas donde es preferible evitar el uso de mallas, en las hernias traumáticas crónicas se pueden utilizar diferentes mallas para realizar una reparación sin tensión[4].

Para finalizar, con respecto al uso de mallas, se recomiendan las mallas biológicas ya que son más resistentes a las infecciones y pueden colocarse en zonas infectadas con un riesgo mínimo de infección, en comparación con la malla sintética, además de ser menos adhesiogénicas y presentar menos probabilidad de adherirse al pulmón o a las vísceras abdominales[5].

Conclusión

En conclusión, la rotura traumática del diafragma es una lesión poco frecuente que conlleva un mecanismo de alta energía y por lo tanto su diagnóstico suele ser intraoperatorio durante la intervención de lesiones graves asociadas. La vía de abordaje en las lesiones agudas será generalmente laparotomía. Con respecto a la reparación del diafragma suele ser con sutura simple interrumpida, en defectos mayores se puede realizar suturas interrumpidas en forma de ocho o colchoneros horizontales, incluso algunos autores recomiendan un cierre en dos capas para defectos mayores de 2 cm[4] y en casos donde el defecto es mayor que no se puede suturar, por lo general laceraciones mayores de 5 cm, se recomienda el uso de mallas, preferiblemente biológicas por el riesgo de infección.

Bibliografía

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2 

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3 

Cerón Navarro J, Peñalver Cuesta JC, Padilla Alarcón J, Jordá Aragón C, Escrivá Peiró J, Calvo Medina V, et al. Rotura diafragmática traumática. Arch Bronconeumol. 2008;44(4):197–203.

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5 

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6 

Bergeron E, Clas D, Ratte S, Beauchamp G, Denis R, Evans D, et al. Impact of deferred treatment of blunt diaphragmatic rupture: a 15 year experience in six trauma centers in Quebec. J Trauma. 2002;52:633-40.

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Pareja López Á, Espínola Cortés N, Vidaña Márquez E, Lorenzo Liñán MÁ, Rosado Cobián R. Herniación gástrica estrangulada en tórax tras ruptura diafragmática por traumatismo abdominal cerrado. Cir Andal. 2017; 28 (3): 106-109.

8 

Zhao L, Han Z, Liu H, Zhang Z, Li S. Delayed traumatic diaphragmatic rupture: diagnosis and surgical treatment. J Thorac. 2019;11(7):2774–7.