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Cirugía Andaluza | 2026 | Volumen 37 | Número 1 - Febrero 2026

Datos de la publicación


Estallido gástrico tras terapia electroconvulsiva: a propósito de un caso.

Gastric rupture after electroconvulsive therapy: a case report.


Resumen

La terapia electroconvulsiva (TEC), implementada hace cerca de ocho décadas, es un tratamiento eficaz para trastornos psiquiátricos graves refractarios a fármacos. A pesar de su relativa seguridad, la TEC conlleva riesgos, destacando complicaciones hemodinámicas, respiratorias y alteraciones del ritmo cardíaco.

Presentamos un caso clínico excepcional de perforación gástrica post-TEC, complicación rara y potencialmente letal, no ampliamente reportada en la literatura. El paciente, con antecedentes cardiovasculares y metabólicos, desarrolló inestabilidad hemodinámica y signos sépticos en el tercer día tras la terapia, con diagnóstico confirmado mediante tomografía computarizada que evidenció neumoperitoneo y ruptura gástrica. Se realizó laparotomía urgente con gastrectomía subtotal y yeyunostomía de alimentación. La evolución posoperatoria mostró mejoría hemodinámica inicial, pero posteriormente presentó fístula intestinal de alto débito con deterioro clínico y exitus, sin poder determinar el punto de dehiscencia.

Se discuten los mecanismos fisiopatológicos potenciales, incluyendo la distensión gástrica secundaria a ventilación mecánica, y contracciones abdominales bruscas durante TEC en presencia de relajación muscular insuficiente, como factores predisponentes al estallido gástrico. Este caso subraya la importancia de una vigilancia multidisciplinaria rigurosa y el control de parámetros ventilatorios y musculares para prevenir esta complicación infrecuente pero grave.

Palabras Clave: estallido gástrico, terapia electroconvulsiva.

Abstract

Electroconvulsive therapy (ECT), implemented nearly eight decades ago, is an effective treatment for severe psychiatric disorders refractory to pharmacological interventions. Despite its relative safety, ECT carries risks, notably hemodynamic complications, respiratory issues, and cardiac rhythm disturbances.

Present an exceptional clinical case of post-ECT gastric perforation, a rare and potentially fatal complication scarcely reported in the literature. The patient, with cardiovascular and metabolic comorbidities, developed hemodynamic instability and septic signs on the third day following therapy, with diagnosis confirmed by computed tomography showing pneumoperitoneum and gastric rupture. An emergency laparotomy was performed with subtotal gastrectomy and feeding jejunostomy. The postoperative course initially showed hemodynamic improvement but was later complicated by a high-output intestinal fistula, clinical deterioration, and death, without identification of the exact site of dehiscence.

Potential pathophysiological mechanisms are discussed, including gastric distension secondary to mechanical ventilation and abrupt abdominal contractions during ECT in the presence of inadequate muscle relaxation, as predisposing factors for gastric rupture. This case underscores the importance of rigorous multidisciplinary monitoring and the careful management of ventilatory and neuromuscular parameters to prevent this rare but serious complication.

Keywords: gastric rupture, Electroconvulsive therapy.



Introducción

La terapia electroconvulsiva (TEC), implementada hace aproximadamente ocho décadas, se ha consolidado como una intervención terapéutica eficaz para el tratamiento de trastornos psiquiátricos graves, especialmente en cuadros refractarios a tratamientos farmacológicos convencionales[1]. A pesar de su eficacia y seguridad relativa, la TEC no está exenta de riesgos y complicaciones potenciales. Entre las adversidades más frecuentemente reportadas se incluyen alteraciones hemodinámicas significativas, eventos traumáticos secundarios a convulsiones, fenómenos ictales, complicaciones respiratorias y, de particular relevancia clínica, las alteraciones del ritmo cardiaco, las cuales representan una causa importante de morbimortalidad asociada al procedimiento[2],[3].

En el presente artículo, se describe un caso clínico excepcional que aborda una complicación extremadamente rara pero potencialmente letal: la perforación gástrica post-TEC. Este fenómeno, descrito en escasas ocasiones en la literatura médica, plantea desafíos diagnósticos y terapéuticos significativos, dada su naturaleza infrecuente y su potencial impacto hemodinámico y séptico. Se discuten los posibles mecanismos fisiopatológicos que pueden predisponer a esta entidad, incluyendo la distensión gástrica secundaria a la ventilación mecánica y las contracciones abdominales abruptas inducidas por la terapia electroconvulsiva, aspectos de suma relevancia para el manejo integral del paciente sometido a TEC.

Caso clínico

Presentamos el caso clínico de un paciente de 49 años, con antecedentes de Hipertensión Arterial (HTA), Diabetes Mellitus tipo II (DM II), dislipemia (DLP), Infarto Agudo de Miocardio requiriendo colocación de stent farmoactivo, que ingresa a cargo de Psiquiatría de forma voluntaria el día 04/09/2024 por sospecha de trastorno depresivo mayor con síntomas psicóticos, motivo por el cual se propone para TEC realizando primera sesión el día 11/09/2024, con convulsión de 20 segundos, sin complicaciones inmediatas.

Ya en sala el paciente se recupera rápidamente y sale de forma espontánea de su habitación, con mejoría de las habilidades sociales e interactuando espontáneamente con compañeros, con un mejor discurso, destacando adecuada fluidez y reactividad.

El paciente tras la primera sesión evoluciona favorablemente, con nueva sesión programada para el día 13/09/2024, con adecuada evolución inmediata.

Sin embargo, al tercer día por la mañana de la terapia electroconvulsiva presenta empeoramiento respecto a días previos, sin mantener contacto visual, y empleando el uso de monosílabos incluso cuando se realizan preguntas abiertas, refiriendo sensación de debilidad y con necesidad de estar tumbado en la cama. Pérdida de apetito y de expresión facial.

Por la tarde del mismo día, el paciente presenta empeoramiento clínico caracterizado por sudoración profusa y tensión arterial de 170/100 mmHg, motivo por el cual se realiza ITC a Cardiología, quienes tras valoración y realización de ECG (no elevación ni descenso de ST) y ecografía cardiaca, descartan patología aguda.

Posteriormente, el paciente presenta tendencia a la hiperglucemia a pesar de insulinoterapia, con claudicación de la tensión arterial, presentado valores de 90/50 mmHg, con progresión rápida a valores de 40/20 mmHg a pesar de fluidoterapia intensiva (Plasmalyte). Ante empeoramiento clínico y tendencia a la inestabilidad hemodinámica, se contacta con Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para valoración, quienes acceden a su traslado y tras estabilización del mismo con requerimiento de Drogas Vasoactivas (DVA) e intubación orotraqueal (IOT), se completa estudio etiológico con TAC Toracoabdominopélvico, donde destaca en cortes abdominales una marcada disrupción del pared anterior del estómago con liquido libre abundante en todos los espacios abdominal( burbujas aéreas en su interior) y neumoperitoneo difuso (Figuras 1-4).

Figura 1

TC TAP diagnóstico ante sospecha de sepsis de origen abdominal.

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Figura 2

TC TAP diagnóstico ante sospecha de sepsis de origen abdominal.

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Figura 3

TC TAP diagnóstico ante sospecha de sepsis de origen abdominal.

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Figura 4

TC TAP diagnóstico ante sospecha de sepsis de origen abdominal.

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Tras visualización del resultado de la prueba de imagen, con sospecha de perforación gástrica en su tercer día posterapia electroconvulsiva, y ante inestabilidad hemodinámica, se indica intervención quirúrgica emergente.

Se accede mediante laparotomía subcostal izquierda ampliada, objetivando salida inmediata de contenido gástrico. Tras lavados y aspiración, se objetiva solución de continuidad de la cara anterior gástrica de 10 cm aproximadamente, con aspecto isquémica las paredes de ésta. Por lo tanto, procedemos con liberación del ligamento redondo junto con adherencias gástricas a región hepática. Posteriormente, y para facilitar la exposición gástrica y de la región postpilórica, se accede a transcavidad de los epiplones para la adecuada movilización del colon (Figuras 5 y 6). Se realiza liberación de la curvatura mayor hasta futura zona de sección, a nivel de fundus, previa sección de la arteria gastroepiploica derecha. Tras control vascular, se realiza sección gástrica mediante grapadora GIA 75mm (Figuras 7 y 8).

Figura 5

Perforación gástrica de aproximadamente 10 cm en cara anterior.

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Figura 6

Perforación gástrica de aproximadamente 10 cm en cara anterior.

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Figura 7

Perforación gástrica de aproximadamente 10 cm en cara anterior.

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Figura 8

Perforación gástrica de aproximadamente 10 cm en cara anterior.

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Una vez realizado control proximal, se procede a localizar punto de sección distal. Se objetiva a nivel pilórico región parcheada isquémica, por lo que se realiza sección en primera porción duodenal mediante GIA 75mm, donde se identifica tejido con adecuada viabilidad (Figura 9). Tras extracción de la pieza, se decide colocación de yeyunostomía de alimentación, y finalizando la cirugía tras colocación de dos drenajes, un Marti Palanca en lecho quirúrgico y un Jackson Pratt en pelvis.

Figura 9

Perforación gástrica de aproximadamente 10 cm en cara anterior.

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Tras la finalización de la intervención, el paciente pasa a cargo de la Unidad de intensivos, con necesidad de IOT, pero con mejoría hemodinámica (drogas vasoactivas en descenso).

Al tercer día postoperatorio se inicia alimentación por yeyunostomía ante mejoría hemodinámica, y es al quinto día donde, tras varias ventanas de sedación, se logra extubación de este con necesidad única de Ventimask, y sin precisar drogas vasoactivas. Sin embargo, donde previamente el paciente respondía a preguntas simples de forma coherente, es a partir del octavo día postoperatorio donde presenta baja reactividad, dirigiendo únicamente la mirada a los estímulos. Además, destaca salida de alto débito intestinal por el drenaje de JP (débitos entorno a 500cc cada 24 horas), con empeoramiento analítico, destacando elevación de reactantes de fase aguda (RFA).

Ante el escenario planteado, con alto débito por drenaje de JP, con empeoramiento clínica y analítico, se decide solicitar TC Abdominopélvico para descartar complicaciones intraabdominales. Tras la realización de esta, no se objetivan claras colecciones intraperitoneales alrededor del muñón gástrico ni duodenal que sugieran dehiscencia de sutura mediante la presenta técnica (Figuras 10 y 11).

Figura 10

TC TAP diagnóstico ante sospecha de complicación postoperatoria.

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Figura 11

TC TAP diagnóstico ante sospecha de complicación postoperatoria.

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Sin embargo, ante la sospecha de fístula intestinal de alto débito sin localizar exactamente el punto de fuga (no es posible la identificación del mismo mediante pruebas de imagen), dadas las características del drenaje y el alto débito, tiene indicación quirúrgica urgente; sin embargo, dado el estado basal del paciente y su patología psiquiátrica de base con una calidad de vida mínima se aconseja no añadir más gestos invasivos explicando claramente los beneficios y riesgos de someterlo nuevamente a una intervención quirúrgica.

Se consensua esta decisión con el equipo de UCI y con la familia y se desestima cirugía urgente. Por lo que se mantiene una actitud expectante, con un tratamiento no quirúrgico: se paraliza el uso de yeyunostomía, se mantiene antibioticoterapia y nutrición parenteral central (NPC).

Tras la toma de actitud conservadora, el paciente presenta evolución desfavorable, por lo que se decide inicio de medidas de confort, siendo exitus a las 24 horas del inicio de estas.

Discusión

La TEC es un arma terapéutica para diversos escenarios de enfermedad psiquiátricas graves, sin embargo, también es una de las que más discusión ha generado en los últimos años. A pesar de esto, su indicación en ciertos escenarios clínicos presenta el respaldo científico.

Un gran número de pacientes han presentado mejoría tras la terapia, pero es un procedimiento que no están extensos de complicaciones, aunque se considera una técnica segura y con muy baja mortalidad, cifrándose en 2,1/100.000 tratamientos[4].

Algunas de las complicaciones más descritas son las siguientes: alteraciones hemodinámicas, secundarias a una descarga parasimpática y posteriormente seguida de una simpática; complicaciones respiratorias, acarreadas por episodios de desaturación, apnea y/o exacerbación de neumopatías; lesiones bucodentales; fracturas y/o luxaciones, las cuales son anecdóticos dado el empleo sistemático de relajantes musculares; fenómenos ictales; y finalmente, y como episodios excepcionales, destacar reportes de afectación gástrica[5]. Sin embargo, no se ha identificado el mecanismo fisiopatológico responsable de la ruptura gástrica, no obstante, si se ha descrito dicho escenario durante maniobras de ventilación y/o reanimación cardiopulmonar.

Tras la realización de una revisión bibliográfica, tampoco hemos encontrado mecanismo fisiopatológico que justifique el estallido gástrico en nuestro paciente. Tal y como ocurre en los casos clínicos publicados previamente, en nuestro paciente se realizó sedación y ventilación para la realización de la TEC, lo cual puede implicar cierta distensión gástrica tras la ventilación de la vía aérea, que ante el aumento de la presión intratorácica con la ventilación mecánica, se puede generar un incremento drástico de la presión intraluminal a nivel de la cámara gástrica en caso de fuga.

Teniendo en cuenta todo lo anteriormente expuesto, si estamos ante una distensión gástrica secundaria a la ventilación de la vía aérea con probable fuga a estómago en un paciente con una relajación muscular inadecuada, el hecho de iniciar la TEC genera contracciones bruscas de la musculatura de la pared abdominal, lo cual sí que justificaría un probable estallido gástrico.

Por lo tanto, el estallido gástrico tras terapia electroconvulsiva constituye una complicación excepcional, pero potencialmente grave, cuyo mecanismo fisiopatológico no ha sido completamente elucidado. La combinación de ventilación con fuga aérea hacia el estómago, distensión gástrica y contracciones bruscas inducidas por la TEC en presencia de relajación muscular inadecuada podría explicar esta entidad. Es fundamental extremar las precauciones durante la ventilación y monitorizar adecuadamente la relajación neuromuscular. Este caso resalta la necesidad de mayor vigilancia interdisciplinaria en pacientes sometidos a TEC. Nuevos estudios son necesarios para comprender y prevenir esta complicación rara, pero relevante.

Bibliografía

1 

American Psychiatric Association. The Practice of Electroconvulsive Therapy: Recommendations for Treatment, Training, and Privileging. 2nd ed. Washington, DC: American Psychiatric Publishing; 2001.

2 

Andrade C. Electroconvulsive therapy: a review of recent studies on efficacy and safety. Curr Psychiatry Rep. 2017;19(11):83. doi:10.1007/s11920-017-0830-0.

3 

Kellner CH, Knapp R, Petrides G, et al. Continuation electroconvulsive therapy vs pharmacotherapy for relapse prevention in major depression: a multisite study from the Consortium for Research in ECT (CORE). Arch Gen Psychiatry. 2006;63(12):1337-1344. doi:10.1001/archpsyc.63.12.1337.

4 

Rasmussen KG, Rasmussen SA. Medical complications of electroconvulsive therapy: a review of the literature. J ECT. 2007;23(4):238-241. doi:10.1097/YCT.0b013e31814bc827.

5 

Ramaswamy S, Trimble MR. Perforation of the stomach following electroconvulsive therapy: case report and review. J ECT. 2006;22(3):194-196. doi:10.1097/01.yct.0000220115.94794.7a.