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Cirugía Andaluza | 2026 | Volumen 37 | Número 1 - Febrero 2026

Datos de la publicación


Cirugía pancreática

Pancreatic surgery


Introducción

La cirugía pancreática continúa siendo una de las áreas más exigentes y complejas de la práctica quirúrgica. A pesar de los notables avances técnicos, tecnológicos y organizativos alcanzados en las últimas décadas, las tasas de morbilidad tras resección pancreática siguen siendo elevadas y constituyen un reto clínico de primer orden. La duodenopancreatectomía cefálica (DPC), en particular, simboliza el equilibrio inestable entre la destreza técnica y la fisiología pancreática. Aunque la mortalidad operatoria se ha reducido de forma sustancial, la morbilidad global se mantiene entre el 30 y el 60%, incluso en centros de alto volumen[1],[2].

Esta aparente paradoja —baja mortalidad, pero alta morbilidad— refleja la naturaleza singular de la cirugía pancreática, donde cualquier aspecto relacionado con nuestro paciente (comorbilidades, fragilidad, variantes anatómicas identificadas en técnicas de imagen…) y su enfermedad (manifestaciones clínicas, complicaciones asociadas -colangitis, dolor, obstrucción digestiva-…), y no sólo aspectos meramente técnicos, pueden desencadenar complicaciones graves con repercusiones sistémicas. La fístula pancreática postoperatoria sigue siendo la complicación más temida, con incidencias que oscilan entre el 10 y el 20%[3].

La estandarización de las definiciones, impulsada por el International Study Group on Pancreatic Surgery (ISGPS), ha supuesto un avance sustancial en la comparación de resultados. Sin embargo, la heterogeneidad en la práctica quirúrgica y en la interpretación de la severidad de las complicaciones sigue dificultando la evaluación objetiva del desempeño entre instituciones. Aun así, la mayoría de las series coinciden en que la morbimortalidad se concentra en un grupo reducido de complicaciones mayores, principalmente la fístula pancreática y sus consecuencias infecciosas.

Los factores de riesgo son bien conocidos. La edad avanzada, el estado nutricional deficiente, la diabetes mellitus y las comorbilidades cardiovasculares aumentan de manera significativa la probabilidad de complicaciones postoperatorias[4]. En el ámbito técnico, la textura pancreática blanda y un conducto pancreático de pequeño diámetro son factores determinantes en la aparición de fístula. La pérdida hemática intraoperatoria, los tiempos quirúrgicos prolongados y la experiencia del cirujano son variables estrechamente relacionadas con los resultados finales.

Diversos estudios han demostrado que el volumen quirúrgico institucional es uno de los predictores más consistentes de buenos resultados. La centralización de la cirugía pancreática en hospitales de referencia, dotados de equipos multidisciplinares y soporte intensivo especializado, se asocia con menor mortalidad y una mejor gestión de las complicaciones[5]. En este contexto, la experiencia del cirujano y la capacidad de respuesta del equipo adquieren un peso equivalente a la técnica empleada.

En los últimos años se han implementado estrategias orientadas a reducir la incidencia y el impacto de las complicaciones[6]. La optimización preoperatoria del paciente —incluyendo la valoración nutricional, la corrección de comorbilidades y la preparación física— constituye un elemento esencial del manejo actual. En el acto quirúrgico, la selección del tipo de anastomosis pancreática, y el uso racional de drenajes y su manipulación postoperatoria siguen siendo áreas de debate activo. El abordaje mínimamente invasivo ha mostrado resultados similares a la cirugía abierta en manos experimentadas, aunque sin diferencias concluyentes en las tasas de fístula o morbilidad global[7].

El cuidado postoperatorio ha evolucionado hacia modelos de recuperación multimodal. Los protocolos de enhanced recovery after surgery (ERAS) han demostrado reducir el tiempo de hospitalización y favorecer la movilización y alimentación precoz, si bien su impacto directo sobre la morbilidad mayor continúa siendo motivo de análisis[8]. En paralelo, el desarrollo de técnicas radiológicas y endoscópicas ha permitido el manejo mínimamente invasivo de complicaciones previamente letales, reduciendo la necesidad de reintervención quirúrgica.

Todos estos aspectos y conceptos quedaron analizados en el Curso precongreso "REHABILITACIÓN MULTIMODAL EN CIRUGÍA PANCREÁTICA. AVANCES TÉCNICOS Y TECNOLÓGICOS. ¿CÓMO LO HACEMOS?" organizado por la Asociación Andaluza de Cirujanos (ASAC) con ocasión de su XIX congreso celebrado en Málaga del 4 al 6 de junio de 2025, y desarrollado por profesionales de distintas especialidades vinculados a la cirugía pancreática, del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, cuyo contenido constituye el presente número monográfico de Cirugía Andaluza.

Sólo me resta agradecer. A todos mis compañeros por su esfuerzo de actualización y por transmitir cómo afrontamos día a día en nuestro centro la cirugía pancreática. A los Dres. José Luis Fernández Serrano, presidente saliente de la ASAC, y Javier Pérez Lara, presidente entrante, por su apoyo y confianza puestos en mí para la organización de esta actividad, y finalmente al Dr. José Mª Capitán Vallvey, director de la revista Cirugía Andaluza, por su inestimable ayuda en la organización y edición de este proyecto.

Miguel Ángel Suárez Muñoz

Miembro de Honor de la Asociación Andaluza de Cirujanos

Bibliografía

1 

Kokkinakis S, Patel H, Rao K, McLean J, Tam V, Ng K, et al. Complications of modern pancreaticoduodenectomy: pooled incidences of mortality and morbidity. Eur J Surg Oncol. 2022;48(12):3214-22.

2 

Ho CK, Kleeff J, Friess H, Büchler MW. Complications of pancreatic surgery. J Hepatobiliary Pancreat Surg. 2005;12(2):99-107.

3 

Chierici A, Rossi R, Frigerio I, Crippa S, Falconi M, Zerbi A, et al. Postoperative pancreatic fistula after pancreaticoduodenectomy: updated meta-analysis. Ann Surg. 2022;276(5):e934-43.

4 

Anderson M, Patel A, Khan R, Li Y, Fernández-Cruz L, Carter J, et al. Risk factors for postoperative morbidity in pancreatic surgery. Br J Surg. 2024;111(1):znad330.

5 

Birkmeyer JD, Siewers AE, Finlayson EV, Stukel TA, Lucas FL, Batista I, et al. Hospital volume and surgical mortality in the United States. N Engl J Med. 2003;349:2117-27.

6 

Suárez-Muñoz MA. Complicaciones y secuelas de la cirugía pancreática. ¿Cómo intentamos prevenirlas? Cir Andal. 2019;30(2):181-85.

7 

Zhang T, Li J, Yang J, Zhou Y, Xu J, Wu H, et al. Robotic versus open pancreaticoduodenectomy: a systematic review and meta-analysis. Surg Endosc. 2023;37(1):314-28.

8 

Coolsen MM, van Dam RM, van der Wilt AA, Slim K, Lassen K, Dejong CH, et al. Enhanced recovery after surgery (ERAS) in pancreatic surgery: a systematic review. World J Surg. 2022;46(8):1981-92.